viernes, 6 de abril de 2007

Dos leyes taximétricas

Taxista: musculosa con "agujeritos" para la respiración; una franela en la panza para que no le raspe el volante (110 kg); pantalón shoging remangado hasta la rodilla.
Me dice:
-Todas tienen derecho.
-...-respondo.
-Sí. No hay mujeres feas sino de "belleza rara".

jueves, 5 de abril de 2007

Dos versiones sobre la perfección

-Yo no soy perfecto -confesó-. Soy pluscuamperfecto.
-¿Eh?
-Sí, soy algo así como una perfección tuneada.
Silencio. Reflexión.

-Yo, en cambio -soltó el otro-, soy pretérito y soy imperfecto.
-Mmm, mirá...-devolvió-, yo más bien soy impertérrito...
La discusión siguió. Igual de sorda. Perfecta.
Cuando se trata de perfecciones, cada uno tiene su versión. Perfecta.

Zeit läuft

¿Qué edad tenés?, le pregunté.
Y la tachuela rubia me enseñó dos dedos de su mano, con la "v" de la Victoria.
Por primera vez me sentí viejo. ¡Uy!

Confesión panaderística

-Estas son medialunas de manteca -me dijo el panadero-. Si las cortás y les ponés jamón y queso, parecen de las compradas.

lunes, 2 de abril de 2007

Sanatorio-supermercado

Resumo un artículo de 87 páginas, publicado ayer, domingo, en La Nación.

Si bien es cierto que no nació de un repollo (como se le dijo cuando era niño), tampoco es cierto que nació de un vientre materno.
La historia es la siguiente.
La madre no podía tener más hijos. Dio a luz a doce mujeres (agrupadas en cuatro grupos de trillizas), pero no fue suficiente. El padre quería, por capricho, simpelemente, un varón. "Total, uno más no cambia nada".
La madre fue al supermercado y vio que junto a la licuadora y la panquequera, en el stand de puntos, había una oferta interesante: "Niños, 250 puntos + 50 pesos", "Niñas, 150 puntos + 20 pesos". (El machismo salta a los ojos).
La cajera le informó que la compra incluia los trámites del registro civil, y un sonajero de regalo. Y que podía elegir el color de pelo. "Me quedan dos morochos y un rubio, señora".
La madre se llevó al rubio.
-Al principio fue traumático -confiesa el niño-, pero después, y gracias a las palabras de una juguera general electric, aprendí a sacarle el jugo a mi situación. Cuando gritan "la p... que te parió" sé que no se refieren a mí. Estoy orgulloso de haber nacido en un supermercado. Si tuviera otra oportunidad, nacería de nuevo.
Al final –la entrevista es la larga-, subraya:
-Lo que me enseñaron esos meses en el súper, no me lo olvido más. Agradezco a todos esos electrodomésticos anónimos que se la jugaron por mí. Gracias, muchachos.


La entrevista despertó gran alboroto en los sectores ultra conservadores, que reconocieron: "La causa de que los supermercados tengan tanto poder es el vacío de nuestra democracia". El gremio "Peluqueros y Sacerdotes" se adhirió a esta denuncia, y agregó que "así como no hay buenos cortes de pelo sin fe, no hay sanatorios sin supermercados". Contundente.

viernes, 30 de marzo de 2007

El amor aguado

Hoy, que llovió y todas esas cosas, fue más fácil pensar. Con las muchachas hay que ser cortés por fuera y duro por dentro. Sólo se dejan vencer por los hipócritas. Lo encuentran divertidísimo, me explicó Walser.
Recordé, con cierta impotencia, que son más felices los que aman que los que son amados. Pero quien ama menos, domina. ¿No importa el dominio? Bla, bla, bla.

El amor es un debate con la indiferencia. Con la indiferencia del otro. Y con el manejo de la indiferencia.
Es importante que llueva. El agua aclara. Aclara. El silencio también. Tu silencio también. Gracias.

La dictadura del "nopienso"

Atormentado. Así me tiene la televisión. La televisión y tantas otras cosas. Pero principalmente la televisión. Se me marcan las venas del cuello cuando escucho que hablan de lo "buenos" y de lo "malos" que son los participantes de Gran Hermano. Hay que estar atentos: ellos dictan las guías morales de este siglo XXI. Y llorar/reír por las cosas que hacen (o no hacen) estos pobres tipos nos vuelve buenos/malos. Aprendan de ellos, no sean ignorantes. Estos pobres tipos, repito, ¡son el nuevo Corán y la nueva Biblia, son las Sagradas Escrituras/Imágenes posmodernas! ¡Ahí está todo! ¡Todo! No busquen más.
No lean. No escriban. No compongan y no escuchen. No hagan nada que esté fuera de estos lineamientos porque serán pecadores e irán al infierno de la escisión. Advierto que ya no sirve pensar distinto; y ni siquiera sirve pensar igual. Confórmense con no pensar. No pensar.
Repitan para sus adentros: "no pienso, no pienso, San GH, no pienso, no pienso, San GH".

Y pronto lo lograrán.

martes, 27 de marzo de 2007

Saber y más que saber

En el concierto de M., vi a H., mi gran profesor de matemática.
Es un veterano de setenta y pico, muy inteligente y con un humor descomunal.
Cuando entraba a clase, miraba el pizarrón y decía con voz de Dr. Tangalanga:
-¡Qué es toda esta pornografía! -(estudiábamos a Freud en filosofía).
Nos miraba con cara de malhumorado y empezaba a borrar algunas letras de modo que el significado de las cosas cambiaba.
El tipo sabe kilos y kilos de Jazz, y tiene la humildad de quienes enseñan, simplemente, por vocación.
H. es un gran profesor porque además de saber y darle vida a la matemática, tiene claro que él también es capaz de equivocarse y aprender.
Su ego no le gana al conocimiento, y no se descansa en el estúpido limbo de la intelectualidad. Es capaz de discutir. Discutir. Discutir.
Para saber no alcanza con saber. Saber es sólo el principio.

P.D.: Gracias, J.P., por las entradas.

viernes, 16 de marzo de 2007

La inconclusa

El psiquiatra que le recomendó el psicólogo al que lo mandó el dentista por el tema de la bruxación le dijo que... ehh, mmm...
Me perdí.

Movimiento

Vuelvo a esa orilla indiferente con la insistencia del mar.
Vuelvo, pero el eco se burla otra vez de mí.
Vuelvo, sí, pero es hora de moverse: "Movimiento, movimiento".