domingo, 7 de septiembre de 2008

Lo bueno por menos

La idea inicial era comprar $30 de medialunas porteñas, que más que porteñas eran uruguayas, pero el muchacho me entendió mal, y puso unos $66 (pesos uruguayos) de medialunas. Antes de que lo pesara, sospeché el fallo pero me mantuve en silencio, con la boca aguada. Cuando vi los numeritos rojos de la balanza electrónica, y le dije

-Te pedí treinta pé...
-¿...?

-Sí, te había pedido $30 -le dije-. Tengo justo -y le mostré las sesenta monedas de $0.50 que guardaba en la mano con el dedo no inflado.
-Uhhh..., verdá. Tenés razón...

Al tipo le dio pereza sacar las medialunas sobrantes, así que llevé un desayuno doble, al precio de $30 (uruguayos).
Hubiera sido más fácil liquidar la bolsa si Eresfea hubiera colaborado.

Tomar nota, y abrir orejas

Ordenaba discos viejos -éste fue un fin de semana de orden- y encontré un disco de Ladysmith Black Mambazo, un conjunto vocal sudafricano, que conocimos y escuchamos en Tucson, a finales de febrero. Los presentes éramos Guz, Joe, y yo. Antonio el escribidor se quedó en el hotel. Esa noche caímos en la cuenta de que estos tipos fenomenales son los que harán la música para el mundial de fútbol de Sudáfrica 2010.
A la salida del concierto compramos algunos discos, un señor nos hizo rebaja. Yo llevé un DVD, y un CD en el que cantan ellos y la filarmónica de londres. Como cinco bellezas, diría el Bambino.
Hagan click y suban el volúmen.

martes, 2 de septiembre de 2008

Lo dedo mocho

Uno nunca sabe que los dedos son tan importantes hasta que uno de estos se lesiona: tengo inflado el dedo gordo de la mano izquierda. Cada tanto late, duele, se azula, y un total de cinco médicos no han dado con diagnóstico certero.
Si esto sigue así, prometo navajearme el dedo la semana próxima. Para cortar por lo sano.

martes, 12 de agosto de 2008

Medias embarradas

Luego de meses, vuelvo a la hoja en blanco, con algo que debería haber escrito en su momento, pero a causa de la vorágine, me fue imposible.
Inaugurábamos la casa de Aldo y Verónica, y después de que hablaran algunos de los que participaron de la construcción, Verónica dijo:
"Ahora no le voy a tener que pedir a mis hijos que se paren encima de la cama cuando llueve; se le ensuciaban las medias con barro y ya no tenía pares para que se cambiaran".
Ese día, al ver la felicidad de los vecinos, que ayudaban a Aldo y Vero a hacer su casa, creímos por un instante que nuestro trabajo estaban yendo hacia un lugar con sentido.

jueves, 12 de junio de 2008

¿Médico o abogado?

En una esquina de Montevideo, este grafity:
"¿El Dr. Selby es médico o abogado?".

domingo, 8 de junio de 2008

Más Martín


Hace tiempo que no escuchaba a Martín Buscaglia. Me conformaba con tararearlo. O silvarlo. Pero mi amigo Boro, con quien hacemos música hace años, me lo recordó: el Boro está produciendo el devedé de Martín. Y hoy escuché esta canción en Youtube.

Un pueblo sin luz

Su trabajo no era el de ciclista, sino el de andar en bicicleta. Rogelio (retacón, cuádriceps como morrones, y bigote mosquetero) pedaleaba ocho horas por día en una bicicleta especial, adaptada a un sistema de generación eléctrica que abastecía de luz a todo el pueblo.
Un día vinieron de la ciudad a verlo. Le hicieron una prueba.
-Te regalamos una bicicleta nueva si este año competís en las olimpiadas.
Rogelio miró sorprendido a los señores. Y al instante dijo:
-Bicicleta ya tengo. ¿Puede ser una caramañola?
Rogelio se fue a competir. Y el pueblo se quedó sin luz.

sábado, 7 de junio de 2008

Remembering

Los músicos de shopping le han hecho mucho daño a la década del ´80.

martes, 3 de junio de 2008

Profesionales

"¿De qué trabaja tu novio?". Y mientras la novia respondía, De carnicero..., la suegra saltó de la butaca, y dijo en voz más alta, callando a su hija: "Marcos trabaja en el rubro de la carne".

domingo, 1 de junio de 2008

Der Prozess

Ayer festejó el cumpleaños Guz y, además del toque de Atalaya en vivo, estuvo el Mago Richard, el mismo mago que fue a mi cumpleaños número cinco, en el Club del Banco Hipotecario, dieciocho años atrás. Hoy (¡feliz cumple, Guz!) rumié todo el día una historia de trenes para un seminario que manipula Eresfea, pero las exquisiteces culinarias del domingo y la calurosa estufa a leña fueron más poderosas que la literatura. Y lo único que pude hacer fue reunir algunos cuentos que me gustaron, descubiertos en estos cuatro años de univesidad, también por las manipulaciones eresfeísitcas.
Es divertrido esto de escribir cuentos. Pero nada saludable.