La Secretaría general de la universidad envió el siguiente comunicado:
"Informamos que a partir del próximo 1º de agosto, el horario de permanencia de los estudiantes en cualquiera de las sedes será de lunes a sábado de 7:00 a 22:30 horas.Fuera de ese horario, los porteros no están autorizados para permitir el ingreso de los estudiantes a los edificios y los que permanezcan por cualquier razón en el recinto universitario deberán abandonarlo al primer requerimiento".
Expresiones como "horario de permanencia", "recinto universitario", o "deberán abandonarlo al primer requerimiento", denotan un aire claramente militar, suavizado con algo de pomposidad universitaria.
Veamos qué sucede si eliminamos la "pomposidad universitaria":
"A partir del próximo 1º de agosto, los estudiantes de todos los módulos tienen prohibido permanecer en el penal entre las 2230 y las 0700 horas. Los guardias tienen permiso de disparar a quema ropa a quienes no desalojen el recinto. Los insurgentes quedarán a disposición de las autoridades, pudiendo* imputársele una pena tanto física como moral. Evite que nuestro trabajo de limpieza sea difícil.
*El gerundio "pudiendo" enfatiza el tono militar.
Se aprende más en los pasillos que en las aulas. Y una universidad que propone este ambiente universitario propone poco. Muy poco.